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Un investigador de la Universidad de Yale le hace a su hijo una pregunta todas las noches antes de acostarse. Quiere que su hijo piense sobre el tema central de sus investigaciones. El psicólogo investiga la gratitud y sus efectos sobre la personalidad. Sus investigaciones lo han convencido de que la gratitud tiene características muy potentes. Opina que la gratitud transforma la vida y otorga salud. Por tanto, le pregunta a su hijito: “¿Qué ocurrió hoy que te hizo decir ‘gracias’?”

La pregunta induce al hijo a recordar momentos de gratitud durante el día. El doctor quiere que su hijo se acueste pensando en imágenes que promueven el agradecimiento. Sabe que el agradecimiento tiene un impacto saludable.

Es difícil definir la gratitud. Algunos dicen que es una actitud, otros que es una emoción, otros más que es una característica de la personalidad o un hábito. En fin, no es fácil definir la gratitud, pero quienes la practican gozan de muchos beneficios. El agradecimiento juega un papel central en la formación del ser humano. La literatura lo confirma y los escritos de las grandes religiones lo sostienen.

La Biblia y la psicología

La Biblia contiene repetidas alusiones a la gratitud. En su esencia, la adoración a Dios es un acto de agradecimiento. En otras palabras, la Biblia llama al hombre a adorar a Dios constantemente, porque la adoración supone agradecimiento. En los últimos veinte años, los investigadores, especialmente psicólogos de varias universidades, han descubierto lo que la Biblia ha promovido durante siglos.

Efectos saludables

La gratitud tiene efectos saludables. Estos son algunos:

La gratitud produce buenos amigos. Las personas que sienten y expresan gratitud con los que los rodean encuentran que sus amigos permanecen para siempre. En contraste, las personas desagradecidas excluyen, ofenden y, por lo general, repugnan a los conocidos, familiares y amistades.

La gratitud produce buena salud. En 2003, un estudio en 2600 adultos descubrió que los adultos que practicaban la gratitud tenían menos incidencia de depresión, ansiedad, fobias, bulimia y adicciones.1

La gratitud es causante de buena salud mental. En 2004, un estudio entre 401 personas con trastornos del sueño descubrió que aquellos que estaban más agradecidos al acostarse dormían mejor y no se cansaban, comparado con personas que no practicaban la gratitud.2

La gratitud engendra empatía y disminuye la agresión. Otro investigador hizo un estudio con 221 niños del sexto y séptimo grado. Dividió a los niños en tres grupos. A un grupo le pidió que escribiera en un papel las cinco cosas por las que estaban agradecidos. Al segundo grupo le pidió que escribieran los cinco problemas más grandes en su vida. Y al tercer grupo le pidió que escribieran cinco experiencias personales. Después de tres semanas, volvió a la escuela y aplicó otro cuestionario a los mismos niños. Descubrió que los que habían pensado en las cosas por las que estaban agradecidos vivían más satisfechos con su vida.3

La gratitud induce un mejor sueño. Cuando se vive con disposición de agradecimiento, generalmente se piensa en las cosas buenas que suceden en la vida. El que piensa positivamente no tiene tiempo para ser pesimista o andar estresado. Un estudio de la Universidad de Manchester, Inglaterra, descubrió que quienes viven agradecidos se duermen más pronto y durante más horas.4

La gratitud produce una imagen propia positiva. Existe una rama de la psicología llamada psicología positiva, que enfoca las cosas más importantes en la vida del hombre. La psicología positiva concentra su atención en las virtudes. Han descubierto que los pacientes que se concentran en esas virtudes edifican la imagen propia. Es decir, el que dedica tiempo a la gratitud goza de una autoimagen saludable.

La gratitud produce vigor mental. Varios estudios que consistían en observar la actividad en el cerebro cuando se toma una decisión, descubrieron que la sección frontal del cerebro está asociada con el aprendizaje y la toma de decisiones. También se sabe que en ese sector del cerebro aparece la actividad relacionada con la gratitud. El cerebro de los que tienen actitudes de agradecimiento generalmente es más activo; es decir, la gratitud estimula el pensamiento y el proceso de toma de decisiones.5

Beneficios múltiples. El doctor Robert Emmons, de la Universidad de California Davis, y el doctor Michael McCullough, de la Universidad de Miami, tomaron un grupo de participantes y les pidieron que escribieran una página semanalmente. Los dividieron en tres grupos. Al primer grupo le pidieron que escribiera sobre cosas por las que estaban agradecidos; al segundo grupo le pidieron que escribiera sobre cosas que los habían irritado; y al tercer grupo le pidieron que escribiera sobre cosas que les habían afectado. Después de diez semanas, descubrieron una gran diferencia entre el primer grupo y los otros dos. Los que escribieron sobre cosas por las que estaban agradecidos eran más optimistas, visitaban menos al médico y practicaban más ejercicio físico diariamente.6

El agradecimiento nos impacta en muchas formas saludables. Debemos practicarlo y promoverlo.

Actividades

que promueven el agradecimiento

  • Escribe una carta de agradecimiento.
  • Agradece a alguien mentalmente.
  • Mantén un diario de agradecimiento.
  • Enumera tus bendiciones.
  • Ora, medita, y alaba a Dios.

El autor es doctor en Historia e historiador jubilado de la Universidad Oakwood. Escribe desde Pulaski, Tennessee. Si le interesa la bibliografía, solicítela a la editorial.

Los beneficios de la gratitud

por Ciro SepĂșlveda
  
Tomado de El Centinela®
de Agosto 2020