Ibas bien con tu resolución de hacer ejercicio y de repente sucedió: dejaste de moverte. Las excusas para suspender una rutina de actividad física son muchas: el exceso de trabajo, las demandas de los deberes familiares, la necesidad de entretenimiento, y aun alguna dolencia que afecte nuestro estado físico.

La pregunta del millón es: ¿Cómo reiniciar la rutina de ejercicio que empezó con el nuevo año, pero quedó en la nada al pasar unas pocas semanas? He aquí algunos secretos para que este año lo comiences y lo termines moviendo tu cuerpo.

1. Inicia con algo simple y fácil

No corras, no trotes, simplemente camina. El hábito del ejercicio físico no es un destino, sino que es un camino que transitarás el resto de tu vida. Según los datos de 2018 de Strava, una red social para deportistas, 31.5 millones de personas que se habían registrado en ese sitio a comienzo del año abandonaron el segundo viernes de enero. Por lo tanto, la clave es convertir la rutina en un hábito de vida.

2. Recuerda la agradable sensación

Concéntrate en los resultados extraordinarios que tendrás si sigues una rutina de actividad física; no te concentres en el esfuerzo. Aun cuando pueda ser difícil al principio, recuerda cuánta energía recibía tu cuerpo y cuán entusiasmado estabas al final del entrenamiento. Esta estrategia te ayudará a seguir adelante. No olvides que las cosas que valen la pena siempre implican esfuerzo, que al final te dará una buena recompensa.

3. Haz una cita contigo mismo

Así como agendas una cita con tu médico para evaluar y cuidar tu salud, haz una cita contigo mismo para proteger tu estado físico. No dejes el cuidado de tu salud en las manos de otro. Asume tú mismo la responsabilidad de cuidar tu cuerpo. Combate el sedentarismo: Toma treinta minutos al día para moverte. Concéntrate en tu rutina y vive el momento. No gastes tu energía pensando en lo que tienes que hacer después. Elige la mañana o la tarde para ejercitarte. Lo importante es que te muevas.

4. Un mes a la vez

Ponte el plazo de un mes para completar la rutina de ejercicios que te propusiste realizar en ese tiempo. Después, proponte otro mes, y esto se convertirá en un hábito duradero. Tu visión es verte saludable, y tu misión es hacer lo que te propusiste cada día, cada semana, cada mes y cada año. Piensa en grande con pasos pequeños. Cuando termines el reto de un mes, recompensa tu esfuerzo: haz un viaje o cómprate la ropa que desees. De acuerdo a tus posibilidades, recompénsate para celebrar tu pequeña victoria.

Sé consistente y recuerda que los hábitos se forman con lo que haces diariamente. Una vez que hayas formado el hábito de ejercitarte, esa conducta se automatizará en tu mente y llegará a ser parte de tu vida. ¡Avanza, que la victoria te espera!

El autor es nutricionista y entrenador personal. Escribe desde Seattle, Washington.

Muévete

por Oscar Santana
  
Tomado de El Centinela®
de Enero 2021