Cuando Mario y Gabriela llegaron a mi oficina estaban desanimados. Aunque su matrimonio parecía feliz, enfrentaban conflictos constantes. Mario confesó:
—Estoy cansado de discutir con Gabi todo el tiempo.
Y ella respondió:
—Si no dejamos de pelear, creo que lo mejor es divorciarnos.
Como muchas parejas, pensaban que el conflicto era señal de una relación fallida. Sin embargo, el conflicto es normal en toda relación humana. Lo importante no es evitarlo, sino aprender a resolverlo de forma constructiva.
El doctor David Olson, de la Universidad de Minnesota, propone un proceso de diez pasos para tratar conflictos entre la pareja. Millones de matrimonios han mejorado gracias a este enfoque. Compartí estos pasos con Mario y Gabriela, enfocándome en el problema actual que enfrentaban.
- Acuerden cuándo y dónde hablar. Fijen una hora y un lugar para conversar sin interrupciones. No discutan cuando estén molestos. Según el experto John Gottman, hay que esperar al menos veinte minutos para calmarse antes de hablar. Eviten discutir frente a los hijos. Fijen una hora concreta; no digan simplemente “más tarde”. Como dice Pablo: “No se ponga el sol sobre vuestro enojo” (Efesios 4:26).
- Definan el problema. Sean específicos. Gabriela dijo que Mario trabajaba tanto que llegaba agotado y no ayudaba en casa. Mario expresó que se sentía poco valorado por su esfuerzo y que su esposa siempre lo recibía molesta.
- No se culpen, busquen soluciones. Ambos deben asumir su parte. Mario reconoció que trabajaba demasiado y no colaboraba en casa. Gabriela admitió que su mal humor dañaba la relación. Evitar la culpa abre la puerta a soluciones.
- Identifiquen intentos pasados fallidos. Revisen qué estrategias no funcionaron. Mario prefería evitar las discusiones trabajando más, y Gabriela verbalizaba cada vez más su enfado, lo que solo empeoraba las cosas.
- Generen ideas sin juzgar. Hagan una lluvia de ideas para resolver el conflicto. Mario sugirió reducir los gastos. Gabriela propuso buscar trabajo de medio tiempo, vender un auto o mudarse a una casa más pequeña.
- Evalúen las opciones. Analicen las ideas para ver cuáles son viables. Redujeron su lista a cinco opciones factibles, priorizando según su facilidad de implementación.
- Elijan una solución en común. Decidieron trabajar en reducir los gastos y buscar nuevas fuentes de ingreso. Ambos estuvieron de acuerdo en las acciones a tomar.
- Definir responsabilidades. Sean claros. Mario propuso vender un auto y comprar uno más económico para eliminar un gasto mensual. Gabriela se comprometió a buscar empleo.
- Programen una revisión. Fijen una fecha para evaluar el progreso. Acordaron reunirse dos meses después para revisar los avances.
- Reconozcan los esfuerzos del otro. Dos meses después, Mario y Gabriela estaban mejor. Mario atendía a los niños mientras Gabriela hacía las tareas del hogar. Ella lo recibía con una sonrisa y una cena caliente. Ambos reconocieron que los cambios mejoraron su relación.
Seguir estos pasos no eliminará los conflictos, pero ayudará a manejarlos de forma saludable. Millones de parejas los han seguido y han transformado sus matrimonios. Vale la pena intentarlo. Los conflictos son inevitables, pero podemos decidir enfrentarlos con amor, respeto y compromiso.
Claudio Consuegra tiene un doctorado en Ministerio Familiar y es un consejero de familia y autor de varios libros. Escribe desde Silver Spring, Maryland.