Los días festivos son para relajarse, disfrutar con la familia, y saborear deliciosos platillos y muchos antojitos. ¡Yo disfruto los días festivos con mi familia y mis amigos! ¿Y quién no? Pero eso no debe echar por tierra el esfuerzo realizado durante todo el aóo para estar en forma. Un descuido en los próximos días festivos puede llevarte a perder los logros acumulados. Por eso, te comparto estos consejos cuya aplicación contribuirá a mantenerte en forma durante los días festivos.

Ejercicio

Los ejercicios pueden ser dinámicos, divertidos y efectivos. La clave es la brevedad. Una rutina fácil y eficaz de cinco a diez minutos es suficiente. Por ejemplo: diez sentadillas, diez lagartijas, 20 segundos de escaladoras, y 30 segundos de plancha. Haz un ejercicio tras otro con un descanso mínimo entre ellos. Te comparto un enlace para que veas cómo se practican: https://www.youtube.com/watch?v=H3KLBt1X-y4%26t=354s.

Al terminar los cuatro ejercicios, toma un descanso de un minuto y repite tres veces el mismo proceso. Procura hacerlos por la maóana, después que te hayas comunicado con Dios.

Planificación

Planifica antes de que empiecen los días festivos. ¡Escribe tu estrategia! Por ejemplo, hacer los ejercicios por la maóana, durante diez minutos, cuatro a cinco días por semana. Comer solo tres veces al día, probar los pastelitos, dulces y antojitos antes de las siete de la tarde. Estas sugerencias han probado ser muy útiles durante mi práctica profesional como nutricionista y entrenador personal. Mis clientes han obtenido muy buenos resultados. Te invito a que lo hagas ¡No te arrepentirás!

No es obligatorio llenar el plato

Cuando comas, no te sientas obligado a llenar tu plato solo porque hay una gran variedad de bocadillos. Disfruta de la comida, pero no te hartes. Eso te causará incomodidad; además, consumirás un exceso de calorías las que, si no las quemas, se almacenarán como grasa. Sigue el consejo bíblico: “Pon cuchillo a tu garganta, si tienes gran apetito” (Proverbios 23:2). Disfruta de la comida de manera juiciosa y equilibrada.

Que no te sorprendan. Haz ejercicio por la maóana, después de haberte relacionado con tu Creador. Planifica antes de las fiestas, y recuerda que no es obligación llenar el plato. Disfruta del ambiente sano y sé modelo de moderación aun sin decir una palabra. Que Dios te bendiga, y que hagas de estos días festivos una razón para compartir su divino amor.

El autor es nutricionista y entrenador personal. Escribe desde Seattle, Washington.

Muévete

por Columna regular
  
Tomado de El Centinela®
de Diciembre 2018