El 31 de octubre de este año se celebran 500 años del inicio de la Reforma Protestante. En ese día, desafiando la autoridad papal, Martín Lutero clavó 95 tesis que condenaban la venta de indulgencias, cuyo dinero se destinaba a la construcción de la Basílica de San Pedro.1

La indulgencia era un certificado con el poder de remisión de pecados, que garantizaba al comprador “que el tiempo en el purgatorio podía reducirse hasta 1.902.202 años y 270 días”.2 El abuso de las indulgencias llegó a tal extremo que el Papa León X emitió una indulgencia tan poderosa que tenía el poder de retornar al pecador adulto al estado inocente que tenía al recibir el bautismo infantil.3

Al oponerse a tales excesos, los pioneros de la Reforma cambiaron para siempre el rumbo del cristianismo, guiando a la gente a la Biblia y creando materiales religiosos “que durarán por toda la eternidad”.4 Este artículo analiza cinco postulados creados por los reformadores, conocidos como “las cinco solas”.

Sola Scriptura

El concepto sola Scriptura, “la Biblia sola”, fue considerado por los reformadores como el principio fundamental de la Reforma. Mientras investigaba en la biblioteca de la Universidad de Erfurt, Lutero encontró, por casualidad, un ejemplar de la Biblia escrito en latín, encadenado en el muro del edificio.5 El contenido de este sagrado libro iluminó su mente con nuevos conceptos religiosos que, con el tiempo, lo separaron de la Iglesia Romana.

Cuatro años después de clavar las tesis en la puerta de la iglesia de Wittenberg, Lutero expresó su desacuerdo con las tradiciones romanas ante el concilio de Worms, argumentando que sus creencias debían ser refutadas “con el testimonio de las Escrituras” y no con argumentos humanos.6 Para Lutero, “un simple laico armado con las Escrituras es más creíble que las decisiones del papa o de concilios religiosos sin la Biblia”.7

Actualmente, la Biblia, al igual que en aquellos tiempos, ha perdido aceptación. Algunos ven la Biblia como una colección estimulante de libros falibles y no como escritos inspirados por Dios. Otros críticos más obcecados consideran la Biblia como “un enjambre de meras estupideces”.8 No obstante su gran cantidad de detractores, la Biblia es el libro más publicado, vendido y traducido a más idiomas en la historia.9 Esto se debe a su origen divino y poder transformador.

Sola gratia

La gracia es definida como “el don o favor que se hace sin merecimiento particular”.10En el contexto bíblico, significa “conferir bondad y generosidad sin merecerse”.11

El contenido de las 95 tesis con las que Lutero inició la Reforma emergieron de un estudio cuidadoso de la gracia bíblica.12 En la Biblia, la gracia es principalmente conferida por Dios, y ofrecida a los pecadores como un “don inmerecido” (Génesis 6:8; Hechos 7:46).

La universalidad de la gracia divina y de la salvación para todo el que la acepte es establecida por el apóstol Pablo en la Epístola a los Hebreos. Allí presenta a Jesús coronado de gloria y de honra por sus padecimientos y su muerte, “para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos” (Hebreos 2:9), que “es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo” (1 Juan 2:2); y que no quiere que nadie se pierda “sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9).

Sola fide

La verdad bíblica diseminada por Lutero, de que somos salvos por fe y no por el sistema sacramental ni por las obras de la ley, “fue el detonador que desató la tormenta de la Reforma en el siglo XVI”.13 Citando a Pablo, Calvino argumentó que la fe de la iglesia debía “edificarse sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas”, no en la tradición de concilios, siendo Cristo “la principal piedra de ángulo” (Efesios 2:20); de manera que si “las enseñanzas de los profetas y los apóstoles son el fundamento, entonces tenían autoridad antes de que la iglesia existiera”.14

La fe genuina depende solo de las enseñanzas de Dios en la Biblia y no en la capacidad humana de creer. Santiago advierte que aun “los demonios creen, y tiemblan” (Santiago 2:19). La palabra “creen” en este texto proviene del griego pistis, que también es traducida como fe en otras partes de la Biblia (Efesios 2:8). Los demonios reconocen intelectualmente la existencia de Dios, y tiemblan ante su poder y justicia; pero “continúan siendo demonios” y haciendo el mal.15

Esta fe no puede ser verdadera, pues la fe que no vive en armonía con las enseñanzas de la Biblia es falsa y no justifica al pecador (Romanos 10:17). Por esta razón, sola fide depende de la verdad de las Escrituras y no de la fe que la mente humana pueda desarrollar por sí misma.

Solus Christus

En una época en que la persona de Cristo era oscurecida por tradiciones, y se predicaba la salvación por obras y la adoración de la Virgen María, los reformadores anunciaron a Jesús, el centro del mensaje de las Escrituras. La centralidad de Cristo en el evangelio fue enfatizado por Pablo, quien predicaba solo a Cristo crucificado (1 Corintios 1:23; 2:2).

Por su naturaleza divino-humana, Cristo es el único que puede salvar a los pecadores. El hombre finito debía morir por quebrantar una ley infinita y perfecta (Salmo 19:7; Santiago 1:25); porque un ser finito e imperfecto no podía pagar el precio que demandaba una ley infinita y perfecta. Por esta razón, Cristo, un ser infinito, adquirió la naturaleza humana y murió por nuestros pecados (Filipenses 2:5-8; Colosenses 2:9).

Pablo afirma, “en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12; ver también Romanos 6:23).

Soli Deo gloria

De las cinco solas de la Reforma, la menos conocida es soli Deo gloria, “gloria solo a Dios”; sin embargo, esta sola es tan importante que se le considera como “el pegamento que une a las otras solas”.16 Dios merece nuestra honra y gloria por su gracia, su Palabra, su Hijo, y por el don de la fe. Además, tenemos una gran cantidad de razones adicionales por las que glorificar a Dios, quien es nuestro Creador, Protector, Guiador, Sustentador y Redentor. La palabra gloria aparece cientos de veces en la Biblia, la mayoría de las veces asociada con Dios.

Los reformadores abrazaron las enseñanzas bíblicas que subrayan la responsabilidad humana de vivir para la gloria de Dios, usando con frecuencia 1 Corintios 10:31, en cuyas palabras Pablo enfatiza la responsabilidad humana de glorificar a Dios aun durante actividades cotidianas rutinarias como comer y beber. Glorificar a Dios mediante himnos y oraciones de gratitud es la respuesta correcta de pecadores redimidos que agradecen al Creador por habernos rescatados de la muerte eterna.

Conclusión

Las cinco solas de la Reforma han sido el lienzo en el que se han pintado verdades cristianas portentosas, y en el que se han cimentado la mayoría de las denominaciones cristianas que han surgido desde el inicio de la Reforma. Los proponentes de estos cinco postulados bíblicos pusieron sus vidas en peligro cuando los formularon. Este año se celebra el sacrificio de cientos de reformadores que fueron asesinados por predicar estas verdades bíblicas.

1. Las tesis fueron clavadas en las puertas de la Iglesia del Castillo de Wittenberg. El contenido de las tesis se diseminaron el toda Alemania en cuestión de dos semanas, y en cuestión de un mes, se conocían en toda Europa. José Manuel Breval, “La Reforma Protestante de Martín Lutero” (URL: http://historiageneral.com/2009/03/15/la-reforma-protestante-de-martin-lutero/).

2. Matthew Barrett, God’s Word Alone: The Authority of Scripture (Grand Rapids, MI: Zondervan, 2016), p. 34.

3. Hans J. Hillerbrand, ed., The Protestant Reformation, edición revisada (New York, NY: Harper Perennial, 2009), p. 24. Barrett, p. 34.

4. Elena G. de White consideraba a Lutero como a otros reformadores “siervos de Dios”. Los hechos de los apóstoles (Mountain View, CA: Pacific Press Publishing Association, 1957), pp. 280, 478.

5. Federico Fliedner, Martín Lutero: Emancipador de la conciencia (Barcelona, España: CLIE, 1980), p. 23; Elena G. White, El conflicto de los siglos (Mountain View, CA: Pacific Press Publishing Association, 1962), p. 132.

6. Gregg Strawbridge, “The Five Solas of the Reformation: A Brief Statement” (URL: http://www.fivesolas.com/5solas.htm).

7. Barrett, p. 41.

8. Ibíd., p. 88.

9. Christian Research. “Bible Facts and Figures” (URL: http://www.christian-research.org/religious-trends/the-bible/bible-facts-and-figures/).

10. Real Academia Española, ver “gracia” (URL: http://dle.rae.es/?id=-JOCFpLb).

11. Millard J. Erickson, ed., The New Life (Grand Rapids, MI: Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1979), ver “grace”, p. 68.

12. Henk Van Del Belt, “Sola Scriptura: An Innadequate Slogan for the Authority of the Scripture”, Calvin Theological Journal, 51 # 2 (Nov 2016), p. 208 (pp. 204-226).

13. Barrett, p. 13.

14. Barrett, p. 67.

15. Francis D. Nichol, ed., Comentario bíblico adventista del séptimo día, tomo 7 (Boise, ID: Pacific Press Publishing Association, 1988), p. 539.

16. David VanDrunen, God’s Glory Alone: The Majestic Heart of Christian Faith and Life (Grand Rapids, MI: Zondervan, 2015), p. 15.

El autor es catedrático de la Universidad Andrews. Escribe desde Berrien Springs, Michigan.

A 500 aņos de la Reforma

por Ricardo Norton
  
Tomado de El Centinela®
de Octubre 2017