El comienzo de un nuevo año alegra tu corazón. Finalmente, en tu mente, este será el año de tus victorias. Has decidido tener mejor salud. ¡Te felicito! Muy buena decisión. La pregunta es, ¿cómo concretar la decisión que has tomado? Una sugerencia, que ha sido una herramienta muy efectiva en mi practica como nutricionista y entrenador físico durante muchos años, es la siguiente: ¡Empieza con una desintoxicación!

Tu cuerpo tiene varios canales de eliminación: el hígado, los riñones, los sistemas linfático, digestivo y respiratorio, y la piel, que es el órgano mas grande del cuerpo. Necesitas des-intoxicarte. Es decir, necesitas limpiar tu cuerpo de las toxinas que provienen del aire que respiras, del agua, de los alimentos, de los productos de limpieza que usas en el hogar. Todo lo tóxico afecta el funcionamiento de los órganos de tu cuerpo y lentifica tu organismo. De manera que tienes que generar las condiciones para que tus órganos drenen apropiadamente. Esto mejorará tu salud.

Puedes mejorar el funcionamiento de tu hígado, vital en la desintoxicación, mediante el consumo de hierbas como el cardo de leche (milk thistle). Esta hierba se ha usado durante milenios; ya los romanos del primer siglo la usaban para mejorar la función hepática y digestiva. La silimarina es el ingrediente activo que ayuda al hígado y se puede ingerir en forma de té o cápsulas.

Los riñones ayudan a eliminar los desechos solubles en agua, y equilibran tus electrolitos. También ayudan a regular la presión arterial, y son fundamentales en el proceso de producción de glóbulos rojos. El perejil, que es más que una hierba que sazona la comida, posee muy buenas propiedades, como minerales, flavonoides, vitaminas y antioxidantes. El perejil es excelente para la desintoxicación renal. Se puede usar en ensaladas, jugos o licuados verdes.

La piel es el órgano más grande de tu cuerpo y un desintoxicante natural. ¿Por qué debes ayudar en el proceso de desintoxicación natural de la piel? La respuesta es simple: por la constante contaminación del aire, que contiene HAP (hidrocarburos aromáticos policíclicos), que causa deshidratación, estimula la inflamación de la piel, su pérdida de elasticidad y el cáncer.

Es importante beber de ocho a diez vasos de agua cada día. ¡El agua es vital para la piel! Mi experiencia profesional me dice que nunca bebemos lo suficiente. Las bebidas azucaradas no sustituyen al agua. Otra cosa que puede ayudarte es cepillarte la piel en seco. Ayuda a remover células muertas, mejora la circulación y estimula el sistema linfático.

Te sugiero que consideres desintoxicar tu cuerpo dos veces al año. Si lavas tu auto, le cambias el aceite y le haces el afinado semestral cada año, cuanto más debes “afinar” tu cuerpo en forma regular. Pero, sobre todo, nunca dejes de “afinar” tu corazón en la sintonía de Jesús. ¡él es tu Agua de vida!

 

El autor es nutricionista y entrenador personal. Escribe desde Seattle, Washington.

Muévete

por Columna regular
  
Tomado de El Centinela®
de Enero 2020