Este número de la revista El Centinela está dedicado a la salud total, física, mental y espiritual. En la página 24, el doctor César De León nos dice que el 95 por ciento de los problemas de los seres humanos tienden a ser de origen emocional. ¡Solo el cinco por ciento son únicamente de origen físico!

Hay, en la base de nuestro ser, una dimensión espiritual a la que le dedicamos poca atención, aunque es la raíz de donde surgen los conflictos afectivos y emocionales que derivan en enfermedades físicas. Al respecto, Jesús viene en nuestra ayuda y nos dice: “El que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna” (S. Juan 4:14, 15).

Existen dos tipos de pozos de agua: el aljibe, o cisterna, que es un simple depósito, y el pozo, llamado propiamente así. Un pozo es una especie de túnel vertical que perfora la tierra de agua. Se diferencia del aljibe porque mientras el agua de este proviene de afuera, de la lluvia, el agua del pozo “brota” de las corrientes internas, en movimiento perpetuo, subterráneas.

La mayoría de nosotros sacamos nuestras provisiones de afuera, del exterior de nosotros mismos. Buscamos enriquecernos con cosas. Buscamos ser felices y fuertes solo con las cosas que el mundo exterior puede ofrecernos. Para la mayoría de nosotros, lo que tenemos es lo que determina nuestra felicidad. Pero por la ansiedad de alcanzar las cosas, muchas veces nos enfermamos.

Cristo le dijo a la mujer samaritana que si ella decidía, él plantaría en su alma un don que por su propia energía elevaría su mente, refrescaría su espíritu y saciaría la sed de su corazón. ¿Quién era ese don? El mismo Jesús. él es el don indescriptible que se estaba ofreciendo personalmente a aquella mujer junto al pozo de Jacob.

Jesús es la fuente de agua de vida que eleva tu mente, refresca tu espíritu, sacia la sed de tu corazón. ¡Y te da salud espiritual y emocional y, por ello, también salud física.

El autor es director de El Centinela.

El Agua de vida

por Ricardo Bentancur
  
Tomado de El Centinela®
de Agosto 2017