A
lrededor del mundo, la familia es aún considerada como la unidad básica de la sociedad y uno de los vínculos afectivos más poderosos. Es ahí donde formamos nuestro carácter y de donde proceden nuestros más tempranos recuerdos. Tener su propia familia es el deseo de la mayoría de los jóvenes, y estar rodeados de su familia es el anhelo de quienes están en sus últimos días.

El 15 de mayo de cada aóo se celebra el Día Internacional de las Familias,1 para crear conciencia sobre el papel fundamental de las familias en la educación de los hijos desde el nacimiento y la primera infancia, y las oportunidades de aprendizaje permanente que hay en la familia para nióos y jóvenes.

Evolución de la familia

En las últimas décadas, el concepto de familia ha ido evolucionando de acuerdo a las tendencias mundiales y los cambios demográficos. La imagen de la familia constituida por un padre, una madre y varios hijos se ha convertido prácticamente en una excepción, y no en lo que anteriormente era común y normal. Si quisiéramos describir a una familia de hoy, tendríamos que pensar no solo en la que acabamos de describir sino que también en padres solteros criando a sus hijos, abuelos criando a sus nietos, parejas sin hijos, familias reconstituidas (con hijos del uno, del otro, o de ambos) y otras variedades, según el gusto individual.

La ONU y la familia

La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) decretó la celebración de este día con el objetivo de aumentar el grado de concienciación acerca de los temas relacionados con la familia y fomentar los lazos familiares;2 porque la familia es un lugar privilegiado para fomentar y adquirir la educación emocional, moral, física y espiritual. Es el lugar de crecimiento, donde encontramos amor, protección y seguridad. En este contexto, el Día Internacional de las Familias nos da la oportunidad de reconocer, identificar y analizar cuestiones sociales, económicas y demográficas que afectan su desenvolvimiento y evolución.

Para celebrar este día, en muchas partes del mundo se organizan talleres, conferencias, programas de radio y televisión, entre otros, para difundir información sobre temas relevantes para el mantenimiento y la mejora de la unidad familiar. En aóos anteriores se han considerado objetivos dirigidos a erradicar la pobreza, la discriminación, los abusos y las muertes prevenibles.

Necesidades diversas

Esteénfasis en la familia no puede ser el mismo en los países desarrollados que en los países en vías de desarrollo, en los que la realidad es distinta. En estos países las familias padecen más pobreza, y se ven obligadas a desplazarse con frecuencia debido a las guerras, o han sido devastadas por catástrofes deíndole natural o por epidemias. Eso no quiere decir que en los países desarrollados las familias no tengan problemas; los tienen, pero estos son diferentes. Sus necesidades son más emocionales que económicas.

Familias restauradas

En el libro de Rut, en el Antiguo Testamento, aprendemos muchas dinámicas por las que pasó esta familia, las que hoy se están repitiendo. La familia de Elimelec y Noemí emigró de Israel debido a la sequía y el hambre. Pero en Moab, donde se establecieron, Elimelec murió, y también sus dos hijos. Entonces Noemí regresó a Israel, donde Dios le dio la oportunidad de formar parte de una familia reconstituida. Su nuera Rut fue con ella, y se casó con Booz, un pariente de su difunto esposo. Noemí le vendió a Booz las tierras que dejó Elimelec, y las dos mujeres tuvieron de nuevo familia y sustento.

Rut y Noemí sufrieron algunas pérdidas como las que sufren las familias en nuestra comunidad, pero recuperaron la esperanza y fueron prosperadas, al grado que Noemí fue la tatarabuela y Rut la bisabuela del rey David, de quien provino el Mesías, Jesucristo.

Aprovechemos el Día Internacional de las Familias para aligerar las pesadas cargas de las familias afligidas, hasta que gocen de paz y felicidad.

Los siete secretos de una familia funcional

1. Mantén abiertos los canales de comunicación. A mayor comunicación entre los miembros de una familia, más seguridad y confianza entre ellos mismos.

2. Comparte la historia de tu familia. Relatar historias de la familia a los hijos incrementa el interés y el compromiso de ellos con su núcleo familiar.

3. Transmite valores con tu ejemplo, no con meras palabras. Los nióos y adolescentes saben leer la verdad en los hechos de sus padres. Esta es la mejor regla para orientar sus vidas.

4. Desarrolla la capacidad para cambiar. La flexibilidad de una familia para cambiar de planes, sin frustrarse, ante la demanda de las circunstancias, es un signo de salud mental.

5. Di a menudo a los miembros de tu familia cuánto los amas. Amamos más a quienes nos expresan el amor con palabras y hechos que a los que nos tratan con indiferencia.

6. Piensa en positivo. Las familias optimistas desarrollan más capacidad para manejar las situaciones más estresantes.

7. Los recuerdos son más fuertes que las disculpas. Tus hijos perdonarán más fácilmente tus errores por el recuerdo que tienen de cómo los trataste de nióos que por tus pedidos de perdón cuando ya son adultos.

El autor es director del Departamento de Ministerios Familiares de la Iglesia Adventista en Canadá y los Estados Unidos.

Celebremos la familia

por Claudio Consuegra
  
Tomado de El Centinela®
de Mayo 2019