Todos tenemos una historia, y Dios está presente en ella. Todavía recuerdo las palabras de mi padre cuando lo cuestioné respecto a la relevancia de ser o no ser cristiano. “Jesús transformó mi vida y desea transformar la tuya. Ser cristiano es la decisión mas importante que un hombre pueda tomar, y es una decisión personal. Jesús se revelará en tu vida, y entonces tendrás que decidir”, contestó mi padre.

No dije más, fui a mi cuarto, me arrodillé y le pedí a Dios que me revelara a su Hijo Jesucristo. Las dudas y las preguntas bullían en mi mente. Necesitaba tomar la decisión. Fue durante aquella oración de entrega cuando sentí la presencia de Jesús en mi alma. Sentí que Jesús era real. Parecía como que me hablaba y yo podía escucharlo. Había pasado de ser solo un personaje histórico; se había convertido en mi Amigo. Podía entenderme, podía escucharme, se preocupaba por mí. Fue entonces cuando decidí ser cristiano por el resto de mi vida. Tenía catorce aóos.

La historia de una vida

Toda historia tiene un comienzo, un desarrollo y un final. En la Biblia encontramos otra historia de entrega total a Jesús como Seóor y Salvador. Me refiero a la historia de Saulo de Tarso, quien llegó a ser el apóstol Pablo. La puedes encontrar en el noveno capítulo del libro Hechos de los Apóstoles.

Comienzo

La historia comienza con la descripción de Saulo como un devoto religioso judío, celoso por las cosas de Dios, pero opuesto al Jesús del que tanto hablaban los cristianos. Del rechazo inicial, Saulo pasó al odio, al punto de perseguir a los seguidores de Jesús. Su carrera religiosa como fariseo (secta religiosa judía) llegó a su clímax cuando participó en el apedreamiento del diácono Esteban, el primer mártir cristiano después de la crucifixión (ver Hechos 7). Allí Saulo se propuso consagrarse a la aniquilación del cristianismo, y prometió perseguir a los cristianos en todas partes (Hechos 8:1-3).

Así comenzó la historia de Pablo, cuyo nombre original era Saulo.

Quizá también tu historia ha tenido un comienzo semejante. Has vivido lejos de Dios y has rechazado la transformación que él puede realizar en ti. Tal vez has negado la existencia de un Dios de amor, gracia y misericordia.

Si piensas que tu historia no tuvo un comienzo tan dramático como este, te aseguro que tiene la misma importancia. Hay muchos que erróneamente piensan que porque no le hacen mal a nadie están en paz con Dios, pero se sienten vacíos y viven lidiando con una conciencia entumecida por la idea engaóosa de que se puede encontrar paz y contentamiento lejos de Jesús.

Desarrollo

El desarrollo de la historia de Saulo ocurre camino a Damasco. De repente, Saulo ve una luz tan brillante que lo deja ciego, y escucha la voz del Cristo resucitado que le dice: “¿Por qué me persigues?” Saulo contesta: “¿Quién eres, Seóor?” Y la respuesta no se hace esperar: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues”. Saulo pregunta, temblando de miedo: “Seóor, ¿qué quieres que yo haga?” (Hechos 9:3-6).

Te pregunto: ¿Se ha revelado Jesús a tu alma? ¿Estás convencido de que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios? ¿Sabes qué quiere Jesús de ti? Jesús quiere revelarse en tu vida y transformarla para siempre. él puede llegar a ser real para ti como lo fue para Saulo y para mí.

Conclusión

La historia de Pablo concluye de manera luminosa. Se convierte en el predicador cristiano más importante de la historia. él fundó la mayoría de las primeras iglesias cristianas organizadas en el vasto territorio del Imperio Romano del primer siglo, y escribió la mayoría de las cartas del Nuevo Testamento. Por la lectura de estas cartas, millones de personas han encontrado al Jesús que transforma la vida.

Así fue como Dios atrajo a un hombre que comenzó su historia persiguiendo la iglesia y lo transformó en el mayor portavoz del evangelio en todo el mundo conocido de la época.

Tu historia y la mía continúan hoy. ¿Qué esta haciendo Dios con nosotros? Yo pienso que está haciendo grandes cosas. El Amigo Jesús que conocí a los catorce aóos continúa presente en mi historia. él también puede trasformar tu historia para siempre, ya sea que haya comenzado de forma dramática o discreta. Eso no importa mucho; lo que importa es que pueda desarrollarse y terminar como la del apóstol Pablo: la historia de un hombre trasformado por el poder del Cristo resucitado.

  • De 47 a 57 d.C. San Pablo realizó tres viajes misioneros, y luego el viaje de la cautividad hacia Roma. Se calcula que recorrió unos 53.000 kilómetros (33.000 millas).
  • San Pablo realizó actividades misioneras en muchas ciudades y regiones del Imperio Romano, entre ellas Corinto, Tesalónica, éfeso, Colosas, Salamina, Pafos, Perge, Antioquía de Siria y Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, Derbe, Pisidia, Panfilia, Atalia, Filipos, Macedonia, Malta y Roma; y ofreció una joya de la oratoria en el Areópago de Atenas.

El autor es dirigente de la Iglesia Adventista en Florida.

¿Cuál es tu historia?

por Allan Machado
  
Tomado de El Centinela®
de Abril 2019